A la hora de planificar nuestro viaje, es muy importante la distribución del tiempo. Normalmente, los viajeros que se animan a venir a Rumanía vienen dispuestos a alquilarse un coche y no perderse las maravillas que ofrecen ciudades como Brasov, Sinaia, Cluj… A veces, destinan demasiados días para Bucarest, o demasiados pocos.

Mi recomendación (que como siempre espero que acojáis como una orientación, entre comillas) es que a Bucarest le dediquéis entre dos y cuatro días, a no ser que tengáis pensado realizar algún tipo de actividad especial o conocer la ciudad en profundidad. Es un buen punto para llegar, ya que se puede alquilar un coche sin problemas, y al ser la capital dispone de más vuelos que las demás ciudades. Realmente no merece la pena perderse castillos o monasterios de otras ciudades por pasear una vez más por Calea Victoriei; si bien marcharse de Rumania sin ni siquiera haber visitado Bucarest también sería un sacrilegio.